A más de un año de tratar con el tema de la pandemia causada por el virus de SARS-Cov2 que provoca la enfermedad COVID-19, parecería que no nos resultan nuevos sus efectos secundarios y los síntomas de la enfermedad, sin embargo, es necesario voltear nuestra atención a los efectos colaterales que hemos atravesado en los espacios que habitamos al someternos a las medidas de seguridad necesarias para evitar la propagación de este padecimiento, concretamente, al confinamiento.
● Un enfoque psico-ambiental del confinamiento a causa del COVID-19
El aislamiento social afecta inmediatamente a las rutinas de las personas, cambian los hábitos de cada persona y se vuelve una rutina más íntima con el mismo individuo o con las personas con las que se comparte el lugar del habitar.
El confinamiento ha sido el origen de distintos problemas psicológicos e incluso físicos en una parte de la población.
Los estudios sobre la percepción social del riesgo han buscado comprender y predecir cómo responde la sociedad a los riesgos. Los efectos de la pandemia han llevado a la sociedad a encerrarse en su hogar lo cual en muchos casos ha desencadenado estados emocionales sobrecargados (ansiedad, miedo) que influyen en el riesgo percibido frente a situaciones en las que se nos permite movernos libremente. (Aragónes & Sevillano, 2020).
Privar a una persona de su libertad puede derivar en el surgimiento de problemas. Este tipo de restricciones, aunque en diferente medida, ocasionan, por ejemplo, en los reclusos de una prisión, distorsiones afectivas, emocionales, cognitivas y perceptivas y padecen de un proceso de prisionalización durante su encarcelamiento, que consiste, principalmente, en cambios en la conducta y el comportamiento (Benitez Andres, 2020).
En el caso del confinamiento en el hogar, las personas tienen que ajustar sus necesidades de privacidad con respecto a los miembros con los que viven, los cambios en las maneras de vivir, como el trabajo y la educación, han llevado a transformar el hogar a algo que no está diseñado para ser. El aumento de las interacciones sociales en un espacio reducido resulta en un problema. Delimitar zonas es una forma de rebajar las interacciones, y para ello es fundamental repensar los espacios o estancias de la casa infrautilizados.
● Las deficiencias en la vivienda
La vivienda se ha convertido en el lugar de confinamiento en la mayoría de los casos, esta es ahora el centro de casi todas las actividades que una vez se realizaron fuera de casa. Este movimiento en los hábitos ha revelado las deficiencias en las viviendas y son estas mismas las que ayudan a la generación de problemas en la población.
No todos viven de la misma manera, esto es evidente debido a la gran brecha económica que existe en la población, por lo tanto, la vivienda presenta distintas características cuando la solvencia económica no es la mejor.
La característica más clara es el tamaño de la casa, del cual pueden seguir la distribución, los espacios, la cantidad de personas conviviendo, los aspectos naturales y el diseño de los interiores, por más sencillos que sean, todo esto contribuyendo a un deterioro del estado mental y físico de los participantes de dicha vivienda. Los estados emocionales, psicológicos y eventualmente los físicos se adaptarán a lo que el espacio y su adecuación dicte. Anteriormente los espacios se pensaban como una parada exprés en el día a día de las personas y ahora que es una necesidad permanecer dentro por mucho tiempo comenzamos a destacar aquellas características del hogar que incomodan, que fallan y que se quedan cortas para brindar una experiencia placentera o al menos cómoda para el/la o los/las personas que viven la arquitectura de la vivienda.
● La relación Psicología-Arquitectura
La cantidad de metros cuadrados en las construcciones no son el único problema, pues la arquitectura va más allá de la amplitud, es cuestión de la comprensión del usuario como un miembro de una familia, como individuo y como el ser complejo en los aspectos en los que, como arquitectos, tenemos el poder de influir a través de las herramientas de diseño. La arquitectura está al servicio del ser humano como participante activo de las construcciones, “Lo más importante que debe ser tomado en cuenta dentro del diseño arquitectónico es el hombre, el usuario de los espacios para los cuales tendrá las sensaciones en el momento de habitarlos para realizar sus actividades” (Garcia Pérez, 2015).
Las personas que están aislamiento social, con movilidad restringida y pobre contacto con los demás son vulnerables a presentar complicaciones psiquiátricas que van desde síntomas aislados hasta el desarrollo de un trastorno mental como insomnio, ansiedad, depresión y trastorno por estrés postraumático” (Ramírez-Ortiz, Castro-Quintero, Lerma-Córdoba, Yela-Ceballos, & Escobar-Córdoba, 2020)
● La arquitectura emocional
La arquitectura generalmente es concebida como una disciplina relacionada más que nada a la construcción y durante el siglo XX y los tiempos de la modernidad fue concebida para la edificación funcional y más rígida. “La arquitectura es una obra de arte” (Villanueva-Meyer, 2020) y es a través de esta que, como personas, habitamos los espacios para “poder apreciar y sentir distintas emociones al estar en nuevos ambientes.” (Villanueva-Meyer, 2020).
La arquitectura emocional busca nuevas alternativas que puedan permitir al arquitecto tener más cercanía con el usuario, conectar, ya que este es un ser humano con necesidades espaciales y emocionales. Esta arquitectura “pretende ofrecer espacios emocionales al hombre, sin que estos sean el fin último, sino como parte del sistema, el cual a través de sus cualidades o bien características logra generar de forma insospechada emociones psíquicas al hombre” (Alvarado Tachiquín, 2014), someter la función a favor de la creación de una emoción para de esta manera lograr una correspondencia entre la función y la emoción.
Los tiempos que vivimos actualmente, tomando en cuenta sobre todo las complicaciones que han surgido durante este periodo de pandemia y la importancia que han tomado las viviendas, los espacios interiores y los tiempos prolongados de ocupación, parece todavía más importante pensar en la arquitectura como una herramienta para la creación de espacios amigables con el usuario, que influyan de manera positiva, no solo en las actividades y su funcionamiento sino también en las repercusiones emocionales y psicológicas que puedan surgir durante su uso.
El conocimiento de los problemas mismos, y sobre todo de sus causantes son el primer paso a la creación de estrategias prácticas, arquitectónicas y reales aplicables para la mejora de la forma en la que pensábamos la arquitectura. La realidad de la arquitectura actual es que muchas veces está centrada únicamente en la funcionalidad técnica o bien en la belleza estética, en un impacto visual efímero que únicamente busca generar una conmoción fugaz en el observador.
Referencias
Alvarado Tachiquín, C. V. (2014). REPERCUSIÓN DE LA PROPUESTA POR UNA ARQUITECTURA EMOCIONAL DE. (Tesis de maestría). UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SAN LUÍS POTOSÍ, San Luíz Potosí. Obtenido de http://ninive.uaslp.mx/xmlui/bitstream/handle/i/3824/MCH1RPA01401.pdf?sequence=3&isAllowed=y
Aragónes, J.-I., & Sevillano, V. (2020). Una perspectiva de la psicología ambiental sobre el confinamiento causado por COVID-19 . Revista Internacional de Psicología Social, 656-663. doi:10.1080 / 02134748.2020.1795398
Benitez Andres, E. (2020). ESTUDIO DEL IMPACTO DEL COVID-19 EN LA SOCIEDAD. Universidad de Salamanca , 124. Obtenido de https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/144025/TFM_BeneitezAndresE_ImpactoCovid.pdf?sequence=4
Garcia Pérez, L. G. (2015). Intención creativa del diseño, hacia una arquitectura emocional. Legado de Arquitectura y Diseño, 14. Obtenido de https://legadodearquitecturaydiseno.uaemex.mx/article/view/14543
Ramírez-Ortiz, J., Castro-Quintero, D., Lerma-Córdoba, C., Yela-Ceballos, F., & Escobar-Córdoba, F. (2020). CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA COVID 19 EN LA SALUD MENTAL ASOCIADAS AL AISLAMIENTO SOCIAL. SciElo Preprints, 5. doi:DOI: 10.1590/SciELOPreprints.303
Villanueva-Meyer, C. (2020). La arquitectura emocional. GALENUS / ESPACIOS, DISEÑO Y ARQUITECTURA, 82. Obtenido de https://www.galenusrevista.com/?La-arquitectura-emocional
Fuente: Oscar Muñoz